“HOY VIVIMOS DE ESTO”, Internautismo Crónico

8 May

Segundo canal con más suscriptores en Colombia después de Shakira, con miles de fans tienen a la comunidad virtual de Medellín y toda Colombia con una sonrisa en la cara, esta es la historia de cómo llegaron a hacer algo acerca de nada con Internautismo Crónico.

Edwin Mejía Cuartas y Pablo Andrés Pabón eran compañeros en la Universidad de Antioquia pero, como dice Edwin: “trabajamos por aparte como en distintos grupitos de amigos de la u”. No sería hasta 2008 que Pablo fuera invitado a ser parte de Internautismo Crónico, tras hacer una serie de vídeos para los Premios Hétores (galardones al humor audiovisual).

Un año antes, Internautismo nacío como un programa de radio por Internet. “Nos quedó el gusanito de que podemos hacer cosas por Internet: gratis”, afirma Edwin. En 2008 establecidos de nuevo, con página web propia y la creatividad tanto para radio como para vídeos volvieron a presentarse para los Premios Hétores, aunque el evento era sólo una vez al año, en internet, la gente reclamaba vídeos todos los meses.

Ambos tenían un trabajo estable y a Internautismo como un hobbie. “A mediados de 2010 era tanta la dedicación que necesitaba, que dejamos de trabajar y nos dedicamos de lleno al proyecto”, recuerda Edwin, agregando que había mucha pasión por los sueños individuales y toda la energía entrando en los ajenos.

Fueron tres años de Internautismo Crónico como algo informal, pero gracias a sus vídeos en Youtube encontraron fans y clientes que los obligaron, como dicen ellos mismos: “a volvernos serios en la parte mercantil”.

“Algo que yo siempre esperé desde un principio era que Youtube nos pagará”, dice Pablo. Hace un año y tres meses esa espera se acabó con la llegada de Youtube a Colombia y con la cultura del sitio creciendo en el país, Internautismo recibe pagos por publicidad, volviendo lo que antes era un hobbie en un negocio rentable. “Así, cada vez tenemos para pagar la leche”, bromea Pablo.

Todo está ligado por lo digital

“Nos consideramos una empresa digital, porque todas las etapas del proceso pasan sí o sí por el Internet, el sólo hecho de desplegar la publicidad es completamente virtual, el proceso creativo, las reuniones, todo está ligado por lo digital”, dice Edwin Mejía.

Y las diferencias son palpables entre una empresa audiovisual que se guíe por lo virtual y una que no. Desde lo práctico, en cómo se elaboran los productos, si están pensados tradicionalmente o para un mundo virtual. Lo más importante según Edwin es el respaldo en números, tener un canal de distribución apropiado y garantizar a patrocinadores un número de reproducciones por vídeo.

Con 12.500 seguidores en Twitter, 43.000 fans en Facebook y alrededor de 400.000 en fan pages asociadas, Internautismo Crónico tiene números para respaldar su labor. En Youtube, su plataforma por excelencia, tienen más de 42.000 suscriptores, siendo el segundo canal más seguido en Colombia después de Shakira y con la capacidad de garantizar 10.000 reproducciones de un vídeo en su primera semana. El crecimiento fue un trabajo de años, como lo demuestra la infografía adjunta:

Made in Paisa

“Es un mano a mano de 50% y 49%, pero siempre va ganando Medellín”, dice Pablo hablando de las estadísticas que señalan la aceptación de redes sociales según la región. Sienten el apoyo de las personas de la ciudad de Medellín con su aceptación y cierto prestigio, como queda demostrado en los comentarios que reciben en sus publicaciones: “Uno lanza un vídeo y cuenta automáticamente con ‘¡eso! orgullo paisa hp’, ‘hecho en Medellín’, ‘qué chimba’, es muy bacano”, agrega Edwin.

En cuanto a competencia en la ciudad, ven otros colectivos dedicados a cubrir la ciudad de otras formas, como: Todoloquehay, una iniciativa de Punto Link, MedeWeb, El Grifo o Altair. Se puede apreciar que al menos en lo regional son únicos en lo que hacen.

Un colectivo audiovisual

Internautismo está formado en su centro por Pablo y Edwin, pero muchas personas los acompañan en distintos niveles, por esto son colectivo audiovisual. Junto a ellos están Angie Pélaez, encargada de producción y Evelio Ramirez, programador.

“Internautismo empezó de una joda, hicimos un grupito ahí pensando que con ese grupo nos iba a ir bien toda la vida, se fue desintegrando, porque no le veían lo que uno al principio, se fueron aburriendo”, dice Pablo con cierta resignación. En la actualidad cuentan con muchos colaboradores que ayudan sin retribución alguna.

En otro nivel están los aliados, de una forma más estratégica que ayudan con contenidos para la Web como: Albatros Music, Caballo Loco, Bocanadas Opinión, Fantochadas Caricaturas, Diego Peña y Robinson Posada “El parcero del popular #8”.

“No lo hagan niños”, dice Edwin: Desventajas de su labor.

  1. La constante conexión a Internet como herramienta de trabajo y ocio. “Yo vivo casi un 80% del día en el computador y eso es muy malo”, afirma Pablo.
  2. “Uno puede dar una opinión a título personal y creen que es una posición de Internautismo”, dice Edwin, que ha tenido ese tipo de problemas con temas como la religión,la política o el fútbol.
  3. “En la casa es una humillación constante”, cuenta Edwin sobre las comparaciones por no tener un ‘trabajo de verdad’. De igual manera Pablo dice experimentar presión por parte de la familia. Pero mientras avanza Internautismo como proyecto y volviéndose rentable, “uno va respetuosamente silenciando sus voces de crítica”, afirma Edwin.

A pesar de las posibles desventajas que se hayan presentado en el camino, ninguno de los dos pensaría jamás en abandonar Internautismo Crónico. “A estas alturas no, no lo he pensado nunca, no haría eso”, dice Pablo con determinación y Edwin agrega: “No lo abandonamos cuando no nos daba nada, ahora menos que empieza a florecer y a tomar forma,  en este momento hay que disfrutar”.

Como nunca siguen al tope de reproducciones en su canal oficial de Youtube, en 4 días su último vídeo, Real Academia de la Calle 4 – Casposo ha recolectado más de 8000 vistas:

Internautismo Crónico y el futuro

La visión para el futuro es posicionar aún más la marca IC con vídeos originales y con los productos de la tienda internautista (llaveros, botones, patos de peluche).

Un propósito claro es tener las oficinas de Internautismo Crónico funcionando, aunque una de las ventajas de las empresas digitales es poder trabajar desde casa: una localización daría más estabilidad al proyecto.

Internautismo quiere traspasar de digital a análogo y lo ha logrado con participaciones en obras de teatro con Papá Noel vs El Niño Dios junto al Parcero del  Popular No8. Han estado involucrados con varias conferencias sobre el manejo de Youtube a nivel nacional para pasar a televisión, hay propuestas para migrar a canales como Une, Telemedellín o Teleantioquia.

Con la pasión intacta desde sus días universitarios hasta los días en los que la intención es volverse ‘serios’, Internautismo Crónico continúa con una política estricta de ‘reír para no llorar’. Por suerte, con el mundo digital brindando todas las posibilidades para contagiar a más de 250.000 personas, podrán superar a Shakira en Youtube.

 Consejos  ‘internautistas’ para otros emprendedores digitales

  1. Descubrir en qué se es bueno: Hay muchos entusiastas pero poca calidad por esto hay que ofrecer algo que sea bueno y que no genere desprestigio.
  2. Periodicidad: No se pueden quedar con crear el perfil de Facebook y ya. Se debe actualizar con constancia y con contenidos interesantes.
  3. Paciencia: El prestigio en Internet no se gana de un día para otro. Se requiere trabajo duro, pasión y saber interpretar las críticas.
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redACCIÓN, CREANDO RED

18 Abr

Las empresas digitales más tradicionales son aquellas que prestan servicios en vez de crear productos digitales. A esta rama pertenece redACCIÓN. 

Al entrar a las oficinas de Mirapaltecho y redACCIÓN ubicadas en El Poblado, Medellín se siente un aire de creatividad. Te recibe un corredor cuyo piso es hierba artificial, mirando al frente se lee como una orden: mira pal techo, al hacerlo es difícil no sorprenderse al ver pedazos de cielo iluminado por el camino.

“Creatividad con los pies en la tierra”, el título de un mensaje colgado a dos pasos de los puestos de trabajo y una forma perfecta de definir lo que hace redACCIÓN.

En el impredecible mundo de lo digital, ayuda a las empresas a proyectarse en las redes sociales con creatividad, gusto estético y un ojo pendiente de estadísticas y resultados palpables.

Marian Villa comenzó a gestar su idea de empresa  desde que trabaja en Mirapaltecho, agencia de publicidad con más de 10 años de experiencia, bajo la jefatura de su novio, Pablo Molina.

“En ese tiempo Facebook ni siquiera tenía fan page, tenía grupos  o perfiles personales, aún era muy reciente. Si bien había unos acercamientos a Myspace y Hi5, uno no conocía bien la herramienta. En esos tiempos aprendí las bases de lo que es ahora mi trabajo”, explica Marian. En 2009, redACCIÓN se consolidó como empresa independiente.

El proyecto comenzó con un equipo multidisciplinario de seis socios: un politólogo, una negociadora internacional, tres publicistas y Marian quien es un híbrido de diseñadora gráfica y comunicadora social-periodista. Esta doble formación universitaria sentó las bases del trabajo que se realiza en redACCIÓN: la importancia de la información y el diseño a la hora de comunicar.

Trabajar en pareja

Por aspiraciones personales de algunos socios, quienes abandonaron el proyecto, RedAcción pertenece actualmente a la pareja que lo comenzó todo: Pablo y Marian. Para ella es muy claro cómo funciona la relación laboral entre los dos: “Él tiene unas acciones que son representativas y tiene su agencia de publicidad. Yo soy la jefa de redACCIÓN”.

En el comienzo fue sobre unir cabezas y presupuestos. Todo se dio gracias a presupuestos personales, una oficina en la que cada uno tenía su computador. Más allá de eso no había una planeación de negocios o presupuestos en las cabezas. “Salió de manera muy intuitiva, ya teníamos un reconocimiento del mercado, una trayectoria y el respaldo de una empresa como Mirapaltecho”, agrega Marian.

¿Cómo funciona redACCIÓN?

La diferencia de pasar de una empresa tradicional de publicidad a una en la cual los servicios son puramente digitales es sustancial, en asesorías y aplicaciones.

El tiempo les ha dado lecciones sobre la ciudad donde están establecidos. En un comienzo se centraron en Pymes (pequeñas y medianas empresas), las cuales no invierten demasiado en los medios digitales. “No se trata sólo de contenidos, sino de estrategias en red, son cuatro frentes: contenidos, estrategia, programación y diseño y aplicaciones”, dice Marian hablando de lo que la empresa tiene por ofrecer.

Hay una regla clara en redACCIÓN: “No hagas lo que no quieres que te hagan”, por eso están en contra de vender o comprar bases de datos y del spam. Sus paquetes están divididos con un número de líneas temáticas y un número definido de noticias, la rigurosidad se ve reflejada en los paquetes de Twitter, divididos por horas, días y semanas.

Más práctica y menos teoría

Para Marian, en la ciudad hubo un boom de empresas digitales desde hace un año y medio, Medellín vio en el nicho de la comunicación digital una oportunidad, pero muchas empresas se quedan en el camino por atender más la teoría y centrarse menos en la práctica.

La oferta de seminarios, cursos o congresos sobre el tema tiene una gran falta en lo que de verdad es funcional para una empresa. En palabras de Marian: ”Cada conferenc a la que vas se torna agotador, no te dicen las cosas como son, es algo de lo que muchos hablan pero a ciencia cierta muy pocas personas saben sobre la implementación”.

El día a día y ensuciarse las manos fue lo que le enseñó a Marian lo que sabe sobre lo que hace. Ser proactivo y la capacidad de aprender en línea son dos cualidades apreciadas en redACCIÓN.

Para que una empresa como esta no se quede en el camino, hay que entender la lógica del mercado. En Antioquia hay un grueso de empresas que ‘atacar’, pero no todas necesitan Facebook y Twitter, no es el tamaño de la empresa, sino que te entiendan el poder del medio.

Por tanto, otros consejos son investigar, construir fuentes propias de conocimiento y teorizar sobre cómo llevar lo investigado a la praxis. En este vídeo Marian explica más sobre lo bueno de arriesgarse por el camino del emprendimiento:

Medellín, en un boom como ciudad digital

“Como toda ciudad en el momento de este boom de las redes, hay muchas empresas, eventos, comunidades que se reúnen en torno al tema y se empieza a especular mucho”, dice Marian, explicando el síndrome de especulación o la incertidumbre que siente en la ciudad con respecto al mundo digital.

Incertidumbre o no, para Marian es totalmente rentable tener una empresa digital. “El poder de la información es algo que no se puede negar en este momento e incluso puedes vivir únicamente de información, si montas un blog y lo sabes hacer bien” , las carreras del futuro, son sin duda, la Comunicación Social y el Diseño Gráfico.

Dentro de la ciudad, Marian destaca la labor de Kactoos. “Me parece un modelo de negocio muy teso, porque ellos sí llevaron a la praxis lo de crear comunidad, lograron sintetizar esa premisa básica y les va muy bien”.

El trabajo de Medellín Digital es otro mencionado por ser un referente para cualquier empresa digital, una institución que marca tendencia y que demuestra que la ciudad se está preparando y gira en torno al mundo digital.

El futuro para redACCIÓN es continuar un trabajo juicioso prestando los mejores servicios digitales a sus clientes. “A futuro yo veo mi empresa más de estrategias, de lograr resultados”, dice Marian sobre su visión para esta empresa digital que tiene en cuenta los objetivos de los clientes, incluyendo programación, diseño, aplicaciones, juegos o cualquier sustento digital que permita la red y por supuesto seguir…creando red.

 

Quatio, NO SON SÓLO JUEGOS

18 Abr

Quatio es una palabra latina, significa muchas cosas, entre ellas, lúdica, jugar y hacia el juego se quieren dirigir los siete socios y cuatro empleados que esperan con ansias el lanzamiento de un Quickzard, producto de videojuegos sociales y causales.

Es un verdadero Startup, puesto que nació del grupo de investigación GEPAR de la Universidad de Antioquia que se especializa en el procesamiento digital de imágenes.

Con tres años de constitución, Quatio tiene mucho que agradecer a sus comienzos. Gracias a la Universidad de Antioquia llegaron espacios como Parquesoft, que fue la incubadora donde Quatio se gestó.

Parquesoft, se define como uno de los principales proveedores de soluciones, productos y servicios de tecnologías de la información de América Latina, y eso fue lo que fueron para Quatio en sus comienzos, facilitaron negocios mientras que GEPAR ayudaba con la tecnología y los muchachos de Quatio ponían el talento.

“Yo ingresé en el 2010, somos siete socios, Andrés Pedraza, gerente; Juan Pablo Mosquera, director de proyectos;  Felipe Zapata, director creativo;  Gabriel Giraldo, desarrollador de software;  Cristian García, encargado de la arquitectura de software, y Sergio Gómez, encargado de Investigación y Desarrollo”. Cuenta Sebastián Ocampo, responsable de la nueva división de juegos estandarizados de Quatio.

Unión de Parquesoft, GEPAR, Tecnoparque SENA, clave para Quatio

En 2008, el equipo Quatio participó de Campus Party con un estand de detección de movimiento. Fue un gran éxito y ahí vieron el potencial de su proyecto. Quatio se constituyó oficialmente y vinieron negocios que demandaban más infraestructura y se logró un acuerdo con Tecnoparque SENA.

“Se empezó con Tecnoparque un año, básicamente algunas asesorías, pero lo más importante era ese colchón logístico, que para una empresa joven de este tipo que demandaba tanto espacio era muy valioso” explica Sebastián.

Quatio siguió su camino un cliente a la vez, vendiendo tecnología interactiva para empresas como Une, Telmex y Nosotras. En 2010, Sebastián Ocampo tomó las riendas de un proyecto para generar tecnología a un mercado más escalable, videojuegos sociales y casuales en Internet. Esta propuesta se presentó al Aceleration Program, patrocinado por el Tecnoparque SENA y apoyado logísticamente por Créame, incubadora de empresas.

“El Sillicon Valley para mí era como llegar al cielo”

Así describe Sebastián la forma de ayuda que recibió Quatio,  la deseada por muchas empresas digitales o de tecnología puesto que más allá de las asesorías, fueron llevados a Sillicon Valley para participar en la rueda de negocios del Plug and Play, un importante acelerador de empresas.

Creame busca ayudar a empresas de base tecnológica cuyo comunicador Camilo Betancur define como “una empresa que sustenta su gestión y sus líneas de acción en tecnología, crece diferente a cómo crecen las otras, tiene un alto valor agregado, la innovación  y su propuesta marca diferencia”.

Sebastián describe la experiencia en el Sillicon Valley como enriquecedora y agrega que “es llevar una idea a un lugar donde están acostumbrados, mientras que Colombia está un poquito más rezagada en el tema de tecnología, a nivel corporativo. A nivel general el conocimiento es muy precario en muchas áreas, un proyecto de este tipo no es tan bien entendido”.

Con la oportunidad de conseguir financiación y una excelente aceptación en el Plug and Play, Quatio tuvo una aceleradora de negocios interesada que exigió patentes de tecnología. “Medellín está haciendo la tarea, pero faltan detalles como el tema legal, tuvimos un problema con las patentes y nadie nos pudo ayudar”, dice Sebastián.

Con la experiencia se gana

Aunque no consiguieron la financiación deseada, Quatio volvió a Colombia consciente de todo el potencial que tenían y listos para aplicar un nuevo modelo de negocios en el que no se basaban en crear tecnología a la medida, sino en concentrarse en una línea de videojuegos sociales estandarizados.

Sebastián Ocampo explica: “Es una tecnología que permite a cualquier creativo que tenga una idea que implique tecnologías interactivas o realidad aumentada, acceder a esa tecnología, poner sus creaciones ahí, sus diseños y ponerla a funcionar sin ningún requerimiento técnico”. Quatio espera crear una disyunción en el mercado colombiano de publicidad y tecnología interactiva.

Quatio sigue buscando maneras de internacionalizarse y enriquecerse, tanto en recursos como en experiencia. Han participado en procesos de aceleración en Holanda, donde pasaron a la segunda ronda de 400 empresas, pero, desafortunadamente, no quedaron entre las diez mejores.

“Esos procesos a nivel mundial están implicando menos formalidad y más carácter”,, cuenta Sebastián Ocampo, refiriéndose a su experiencia en la que los planes de negocio no son el requerimiento principal, si no el equipo de trabajo capaz de llevar a cabo una idea. “Simplemente hacían tres preguntas, en qué consistía, cuál era el mercado, qué necesidades tenia”.

¿Cómo debe funcionar un emprendimiento digital?

  1. El equipo de trabajo debe demostrar que es capaz de sacar algo. “por ejemplo Dropbox, ellos mostraron un video de lo que querían hacer, se les llenó la base de datos, buscaron el inversionista y ya es un producto que se volvió necesario”, dice Sebastián Ocampo.
  2. Organizar un producto mínimo para recolectar base de datos y tener una idea de la masa crítica de usuarios, así asegura Sebastián es posible ser rentable.
  3. No tener miedo a traspasar fronteras. Sebastián explica desde Quatio: “Las personas cuando ven una animación virtual en 3D no se preguntan donde lo hicieron, la gente lo que le importa es el producto final, digitalmente no quedarse con los sectores locales, así sean grandes y empresas, mirar a otro lugar nos ha permitido sobrevivir”.

¿Entonces, qué falta en Medellín?

Sebastián comparte la crítica que Darío Palacio, fundador de Kactoos tiene sobre el emprendimiento digital en Medellín y más específicamente sobre las personas encargadas de todo el ecosistema de emprendimiento.

“Los que montan proyectos son académicos que nunca han salido, nunca han montado una empresa, no saben lo que es vender, lo que es meterse y estar ahí, solo saben la teoría y eso es muy diferente”, dice Sebastián, comparando su experiencia con la Universidad de San Francisco, donde quien daba las clases de inversión, “no era un profesor de finanzas sino un inversionista”.

Entre las 100 empresas que ha transformado el negocio de las tecnologías de la información.

Como empresa han tenido dificultades y crisis, “tiempo sin plata, préstamos a familiares para hacer un proyecto”, cuenta Sebastián, pero resalta que los ha salvado el compromiso de todos los socios.

Tienen mucho por agradecer a las instituciones que les dieron la mano en el camino, como Tencoparque, Parquesoft y Creame. “Si no hubiera sido por ellos no existiríamos, o existiríamos en otra situación más precaria”, dice Sebastián.

De Medellín rescatan que es un lugar barato para emprender en cuanto al costo de vida; ven la ciudad como una buena plaza para comenzar pero con la obligación de crecer en otros mercados. Quatio ha hecho la tarea y esto quedó demostrado en el 2010 cuando la revista IT MANAGER lo incluyó entre las 100 empresas que ha transformado el negocio de las tecnologías de la información.

Kactoos: MÁS AMIGOS, MÁS AHORRO

18 Abr

“Yo quiero tener un millón de amigos y así más plata poder ahorrar”, esta canción bien podría ser el himno oficial de Kactoos, una empresa digital que tomó un concepto de venta grupal, lo aplicó de Medellín llegando a países como México y Brasil.

“Yo conocí el Internet como en el 98 y ahí me atrapó”. Desde ese año la aventura de Darío Palacio, creador de Kactoos, con el mundo digital ha sido de mucho esfuerzo, pero también de amor por lo que hace, por las ideas y la satisfacción de verlas realizadas.

La referencia de una empresa digital le llegó de un primo que creó el sitio TareasPlus, en el que los estudiantes podían hacer consultas para sus tareas. Así pudo ver cómo funcionaba un producto web y empezó a soñar con las potencialidades que este tenía.

Hace 11 años y formado como Administrador de empresas en la Universidad Eafit, nadie le entendía por qué miraba hacia lo digital. Con la ilusión de trabajar en Internet, llevó un proyecto a la que en su momento era la Incubadora de Empresas de Antioquia, en etapa de preincubación, pero no funcionó por problemas con un socio.

Buscó que sus prácticas profesionales tuvieran relación con Internet y se ingenió un viaje a Polonia donde trabajó con Renault. Allí creó un juego virtual que lo conectó con Yahoo, en Brasil. Después tuvo experiencia con agencias de publicidad en Bogotá y Medellín trabajando en tecnología móvil.

En 2008 con una agencia decayendo y diferencias con socios, se retira. “Los socios pretendían que el negocio estuviera dando plata en tres meses, a los seis se acabó el dinero y no éramos rentables”, recuerda Darío. Ante la decisión de conseguir trabajo o formar empresa, la segunda resultó más rápido y terminó en lo que hoy es Kactoos.


Kactoos, una suma de muchas cosas

Por encima de todo Darío quería crear un producto y no caer en el negocio digital de los servicios, “es como  entre un sastre y el que tiene la marca de ropa, yo puedo ser sastre, tú llegas y te hago los vestidos a la medida o saco mi línea de ropa”, explica.

Sumado a esto vio una oportunidad en el e-commerce, pero no en la forma tradicional que se ofrecía en Colombia, “lo que había hasta hace poco no era competitivo, yo para que voy a comprar ese televisor en internet, si en el Éxito me vale igual, eso no tiene ningún sentido.”, explica Darío. Al final encontró algo atractivo bajo el concepto de compra grupal.

Aunque con la compra en escala Kactoos se hacía interesante y competitivo, en ese entonces y todavía hoy existe un miedo de compra en internet, que tenía que ser conquistado cliente por cliente y con buenas experiencias. “Eso es una bolita de nieve que en un mercado como el nuestro es lento, porque no hay nieve.” concluye Darío.

Tuango

Kactoos y su modelo de compra en grupo no es único en el mundo, viene del concepto Tuango, que consiste en vender un producto y dejar a otros unirse a la compra, con una cantidad suficiente de personas se espera un descuento por parte del vendedor. Según Dario, la compra en grupo en Internet se había intentado hace 11 años, pero sin las redes sociales Facebook y Twitter, que replicaran el efecto, el negocio no funcionó igual.

Un modelo cercano y que muchos comparan con Kactoos es GroupOn, página web de promociones y descuentos en servicios y otros productos.

“No quedarse en la idea”

Es una de las teorías de un negocio digital según Darío y fue gracias al desarrollo de su idea que tuvo una inversión, “que esa persona pueda sentir casi que el producto en sus manos, eso acelera que alguien te lo compre”, explica y agrega que fue por medios de sus contactos previos que enganchó a la persona que le brindó un músculo financiero a Kactoos.

“Los negocios digitales son rentables pero tienes que tener un aguante financiero muy fuerte porque sin eso se muere al año” Para alcanzar ese músculo financiero y llamar la atención de los inversionistas Darío señala tres elementos claves: entorno, la idea y el equipo de trabajo.

  1. Se necesita un entorno compuesto de recursos humanos talentosos y recursos económicos. Con personas que le apuesten al riesgo de un negocio digital
  2. “Lo menos importante es la idea, porque sin ejecución no sirve para nada. Muéstreme la idea funcionar, muéstreme que usted es capaz de hacerla”, dice Darío refiriéndose al segundo consejo.
  3. Un equipo de trabajo que tenga ideas e ilusiones similares, no sólo del negocio, sino de la vida.

Un negocio digital es una carrera mental

En el primer año de lanzarse la página web se lograron 40 mil usuarios registrados. Hoy Kactoos cuenta con 116 mil usuarios, en Facebook comenzaron con 40 mil fans llegando hoy a 220 mil fans. Para alcanzar un nivel de viralidad son necesarios 500 mil usuarios como mínimo. Darío compara esta carrera de números con una montaña que cada vez se pone más pendiente y donde siempre es necesario el impulso o músculo económico.

“Es un maratón pero tienes que ir en un promedio más rápido que cualquier maratonista”, así describe Darío lo que es tener un negocio digital. Los retos son diarios y siempre mentales, la frustración es pan de cada día y las palabras: dinero, tráfico, servidor…son una preocupación constante.

La única manera de superar esos retos: “que le guste”, responde Darío con simpleza y con una sonrisa, no hay otro secreto que sentir pasión por el trabajo que se realiza.

“Nuestro mercado es muy difícil, hay todas las trabas del mundo, desde los bancos, el Estado,  el proveedor de Internet, ineficiencias que tienes que sortear”, pero una vez superadas el éxito de una empresa digital puede llegar al ámbito  internacional.

De Medellín para el mundo

Sobre el lugar de origen de Kactoos, Darío se lava las manos diciendo que no tuvo control al respecto y fue más un tema de socios. Cualquiera que fuera la razón de su nacimiento en Medellín desde la capital antioqueña ha sobrepasado fronteras y en la actualidad Kactoos se encuentra también en Brasil y México.

A la pregunta, ¿qué le brindó Medellín a Kactoos como ciudad de origen?, Darío advierte: “va a sonar muy feo lo que voy a decir”, y responde: “Realmente nada. Quizás Kactoos le dio más a Medellín que Medellín a Kactoos y  la ciudad no supo aprovecharlo”.

Una respuesta dura pero respaldada diciendo que a pesar de ser un proyecto con capital extranjero y de proyección internacional, no han recibido ayuda, protección u otro tipo de apoyo. La única ayuda que rescata es del programa Medellín Digital, con eventos y prensa.

Señala que el estilo de para crear empresa digital todavía es para empresas tradicionales. “Yo tengo unas mesas y  tengo un inventario, yo hago una proyección y esto en tres meses me tiene que estar dando plata”, afirma Darío. Y no es que lo digital no de dinero pero el proceso es diferente:

  1. Se necesita de una masa crítica de usuarios, que no viene de la noche a la mañana.
  2. Definir el producto es algo difícil puesto que al entrar en contacto con los usuarios se deberá hacer cambios, volviendo el proceso de definir producto algo diario.
  3. El mercado colombiano no es explosivo en comparación con países como Estados Unidos. Se necesitan más conexiones y un proceso de evangelizar usuarios.

El futuro de Kactoos

Organizar la casa es lo que ocupa hoy a todo el equipo de Kactoos. El crecimiento a otros países fue rápido y todavía quedan muchas cosas por repensar. El negocio es rentable y en un futuro les gustaría poder incluir otros ingresos como pauta publicitaria o lanzamientos de productos en el sitio.

Darío quiere brindarle más tiempo a su otra empresa, Digital Partners Group, enfocada en telefonía móvil, fue Digital Partners quién creó y mantuvo toda la operación de Kactoo

El ideal sería ver a Digital Partners como la compañía móvil más importante de Latinoamérica y a Kactoos como el Amazon de Latinoamérica, es decir controlar toda la cadena de valor, desde pagos, calidad de productos, sistema de distribución, packing y todo lo que se necesite para crear una experiencia de compra Kactoos.

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Glya, COMO TENER UN MÉDICO EN CASA

18 Abr

Hemos visto las viejas películas donde el protagonista enfermaba y el médico de la familia era llamado y de inmediato se encontraba al pie de la cama del enfermo con su infaltable maletín negro. Recomendaba descanso y entregaba una lista de medicinas, se iba, pero dejando siempre la posibilidad de que lo llamaran tan pronto fuera necesario.

A esa relación de amistad y cercanía entre médico y paciente apunta Glya, pero esta vez aplicando el avance tecnológico y lo que propone la telemedicina, telesalud o e-healt. “Todos apuntan a los mismo”, dice Diego Pérez,  ingeniero biomédico y fundador de la empresa.

La telemedicina se refiere a la aplicación de las tecnologías de información y comunicación en la salud, Diego tuvo sus primeras experiencias con ella en la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia y Telemap, una iniciativa para las víctimas de minas antipersonales que en áreas rurales no encuentran los recursos para sanarse y con videochats y compartiendo historial clínico y exámenes médicos pueden encontrar ayuda en la ciudad.

Tras inspirarse y ver una oportunidad en la tecnología para innovar, Diego se unió hace año y medio con Oscar, ingeniero de sistemas,  para fundar Qsystems, empresa de bioingeniería y soluciones tecnológicas. Después se unió Camilo Garzón como programador. En el camino se encontraron con Carlos Augusto López y Felipe Ruiz de Axon Health, empresa bogotana.

Las ideas en común empezaron a rodar: “Extender la consulta médica hasta tu casa, qué bueno hacer una bolsa médica, una oferta y demanda de servicios médicos, teníamos la idea”,  explica Diego con la emoción de una idea fresca y naciente. Es allí cuando llega la oportunidad de Wayra.

Wayra es una iniciativa de Telefónica, que busca acelerar emprendimientos tecnológicos de toda Latinoamérica. Glya participó entre 500 empresas de todo el país del filtro inicial pasaron a una Wayra Startup Week en Campus Party Bogotá  donde estuvieron 29 empresas en diversas en líneas como e-commerce, servicios cloud, red de sistemas, moderador de usuario, seguridad, innovación social, servicios de localización, aplicaciones móviles, juegos o servicios al consumidor.

Diego recuerda emocionado esa semana en Campus Party: “Ahí estábamos nosotros, no lo podíamos creer. Participamos en un microreality, y pasabamos a una mesa de jurados, pero no te decían: ‘te vas para Bogotá’, se tomaban su tiempo, evaluaban y salían unos resultados, en el último día premiaban a diez y ganamos.”

Fueron seis semanas en Bogotá desarrollando Glya, parte del equipo allá y otra en Medellín, recibieron asesorías de empresarios de Telefónica y lo más importante: cerca de 6.000 dólares para crear Glya.

Tres líneas: socializar, comercializar e intervenir.

Socializar se refiere a volver más cercanos los pacientes y los médicos, encontrar a un médico como a cualquier amigo en Facebook u otra red social. Además, es un lugar para conocer personas que tengan la misma condición de salud y compartir experiencias.

En cuanto a comercializar se habla de qué ganan los que participan: “El médico no paga, nosotros negociamos con la aseguradora para que incorpore dentro de su trabajo esto y así sea para el paciente tan sencillo como pedir una cita” explica Diego.

Pero hay otros matices dentro del modo comercial en Glya. El paciente es quién debe tener el beneficio máximo, su acceso a la página web es gratis  y puede encontrar servicios gratuitos, si un médico desea de forma independiente hacer consultas gratis o con precios bajos. Dentro de todo este sistema habría calificaciones para los profesionales.

Muy parecido a los paquetes Free o Premium que se ven en otros servicios de Internet, “Depende si quieres algo muy avanzado o si tu pregunta es tengo dolor de cabeza. Pero un especialista no te va a salir gratis, en principio no va a tener costo, los pagos serían en línea, como pagar por un libro”, aclara Diego Pérez.

Para instituciones como hospitales y clínicas contar con Glya no significa un reemplazo de los servicios que deben ser presenciales, por el contrario es una expansión de portafolio y servicios, que en últimas está ahorrando recursos y haciendo la vida más fácil para sus pacientes. Es una experiencia común: necesitar un cambio de medicamentos, comunicar un nuevo síntoma u otros procesos que no requieren cita presencial.

Glya también es un lugar de oferta y demanda de servicios: “porque puede ofrecer dermatologías y al revés si tengo un radiólogo, lo puedo ofrecer para que consulte en otro hospital, entonces es una red, donde yo compro lo que necesito y vendo lo que tengo”, explica Diego.

En la línea de intervención se integran y coordinan servicios que permiten realizar consultas médicas online, esta infografía trata de aclarar cómo maneja sus públicos el proyecto Glya:

“Si logramos vencer las barreras culturales, logramos Glya”

Todo el equipo de Glya está consciente de su mayor reto: romper el paradigma de los servicios médicos. En Colombia y en el mundo, conseguir que las personas cambien su forma de comunicarse con los médicos es un cambio cultural fuerte. Glya le apunta a las nuevas generaciones que siendo nativos digitales entienden los nuevos retos.

Sin embargo alguien que no sepa utilizar el Internet, sin inscribirse a Glya puede ser curado a través de ella. “Un papá no necesita Glya, pero va al consultorio y tiene infectada la piel, el médico es particular, no puede solucionarlo, le toma una foto, la pone en el sistema y otro médico le resuelve la inquietud”, ejemplifica Diego.

Las buenas noticias siguen viniendo para este emprendimiento, nuevamente de la mano de Wayra y por medio de una red social para emprendedores llamada StartupLab, que cuenta con el apoyo del Massachusetts Institute of Tecnology. Actualmente están participando en un concurso llamado 100k, un plan de negocios de 100.000 dólares.

De Wayra son 70 proyectos de los cuales escogieron nueve, tres son de Colombia y uno de ellos es Glya. Por ahora están en un periodo de seis meses con estudiantes del MIT, madurando la idea de negocio en el ámbito internacional. No se ha anunciado el ganador, pero las asesorías con una estudiante de doctorado del MIT en bioingeniería y una estudiante de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard son premio suficiente por ahora junto a charlas, posibles clientes y contactos.

Glya garantiza seguridad para sus usuarios, confidencialidad con sus historias clínicas a cambio de un compromiso como paciente, siempre debe haber una primera consulta presencial y una responsabilidad de la propia salud al tomar recomendaciones de los médicos, por supuesto los directos responsables son los médicos y cómo ejercen.

En un futuro se imagina a Glya también como un servicio móvil, en el que los pacientes puedan ser monitoreados las 24 horas del día, todo basado en un apoyo clínico multimedia. Glya como servicio no ha sido lanzado al público, por ahora las personas se puede inscribir como fundadoras y esperar a recibir beneficios cuando la página esté establecida.

“No sabemos qué va a pasar cuando subamos la página”, expresa Diego; en el comienzo se va a hacer algo similar a lo que hizo Google Plus en su lanzamiento, entrada por invitación, como un pre-lanzamiento que en parte sirve como prueba. Por ahora hay 600 personas inscritas entre médicos y pacientes.

Experiencia de emprender en Medellín

“Para mí el emprendedor debe tener una única característica, una resistencia a prueba de fracaso, si quieres montar una empresa y nunca fracasar es una visión muy optimista y puede que lo logres pero el fracaso es para reírse y saber que así no era.” Esto es lo que Diego Pérez reflexiona con la experiencia que le ha dado Glya, señala la idea y el equipo como lo más importante a la hora de emprender.

La idea debe romper paradigmas, solucionar un problema para tener quién compre y un equipo que haga que las cosas pasen, “es lo que diferencia a un emprendedor de un no emprendedor”, indica Diego, que con su equipo a demostrado cómo se emprende de verdad.

Foto: Equipo Glya. Fuente: Flickr EL COLOMBIANO